Contagiando a tu público

Contagiando a tu público

Cada vez más empresas trabajan para encontrar la perfecta campaña vírica con la que contagiar a su público.

Y cada vez es más habitual ver como estas campañas se expanden llegando a más rincones de nuestra vida.

Desde los tiempos en que las radios bombardeaban al oyente con “jingles” que se quedaban a vivir en nuestra cabeza y se hacían imposibles de dejar de tararear, hasta los anuncios de televisión con “teaser” (en los que de momento te cuento algo para crear expectación y no sabrás como acaba esto hasta dentro de unas semanas cuando el país entero hable de mí), han pasado varias décadas.

Como es lógico, internet, y en general las nuevas tecnologías, no podían quedar fuera de esta tendencia publicitaria… o mejor dicho, las increíbles capacidades de interacción con el usuario que presentan las tecnologías actuales brindan un montón de posibilidades nuevas en las que investigar hasta dar con la madre de todas las campañas víricas.

Actualmente estas campañas ya no se presentan sólo en una plataforma (radio, TV o internet), si no que se expanden como mancha de aceite siguiendo una máxima (casi norma) de la publicidad actual: “no hace falta que me busques por que yo te voy a encontrar donde estés!”

De esta manera una campaña con aspiración a “vírica” mantenía hasta ahora una estructura del tipo: pieza de vídeo colgada en la web de la empresa, además de en YouTube (Vimeo y DailyMotion, por qué no!), todos ellos facilitando el “compárteme!” a un solo clic de distancia con las redes sociales que cortan el bacalao internetero: Facebook en Europa y MySpace en USA. A añadir, pero ya en un segundo plano: Tuenti, Orkut y Hi5 entre otros. Por supuesto que no te falte una buena difusión en Twitter (de momento puedes olvidarte de Jaiku… es sólo para frikis de Google como yo!). La ayuda de un buen Blog nunca viene mal. RSS para sindicar tu contenido es sin duda un “must-have“. Y ya puestos, todo deberá ir bien decorado por alrededor con apoyo en los medios “tradicionales”: radio y TV (a ser posible en los programas y cadenas donde se encuentre el público objetivo). Y prensa? No, la prensa ha muerto (este post está pendiente!). Si acaso prensa online.

Pero volviendo al comienzo de este “post”, los nuevos pasos en las campañas víricas quieren llegar más cerca del usuario.

Un buen ejemplo es la archiconocida applicación para crear tu avatar al estilo “pocoyó” que ya han usado 6 millones de personas: http://www.pocoyize.com

Aquí os dejo lo último (de hecho la aplicación aún no está disponible) que se ha publicado para convencernos de que compremos profilácticos:

Nuevo OS 4.0 para iPhone: “Mira mamá, sin manos!”

Nuevo OS 4.0 para iPhone: “Mira mamá, sin manos!”

Eso imagino que podrán decir los ingenieros de la empresa de Cupertino, al haber dado varios vueltas de tuerca al sistema operativo que propulsa el móvil de Apple. Y es que el recién estrenado OS 4.0 del iPhone, además de ser más veloz y de incorporar mejoras interesantes, también corrige algunos detalles que que eran demandados por sus usuarios desde hace tiempo. (más…)

El Mundial 2010 a un sólo clic de distancia

El Mundial 2010 a un sólo clic de distancia

Pantalla que obtendrás al buscar “world cup” con Google

Cuándo juega España el siguiente partido?

Se puede cruzar con Alemania en la siguiente ronda?

Cuántos goles lleva marcados Inglaterra en la fase final?

Si estas cuestiones te quitan el sueño, aquí van unos consejos para que puedas encontrar con un sólo clic toda la información sobre el Mundial de Sudáfrica 2010!

Nota: no son (ni mucho menos!) todos los que existen, si no tan sólo una selección que he probado y me ha parecido interesante. (más…)
Android, un verdadero SO para móviles

Android, un verdadero SO para móviles

HTC Legend con AndroidAunque sigo adicto a mi iPhone, he tenido la oportunidad de probar un HTC Legend con Sistema Operativo Android y me ha dejado una muy buena impresión.
Mi última experiencia con HTC fue con un modelo que usaba Windows Mobile. Para no extenderme en detalles me deshice de él tan pronto como pude y me juré a mi mismo que antes pasaría hambre que volvería a usar ese SO.
Tan mala fue aquella experiencia que por extensión culpé también al aparato (supongo que me parecía imposible que todos los problemas de aquella “castaña pilonga” pudieran venir del software!).

Ahora, tras probar este modelo con el SO de Google, pienso que quizás fuí algo injusto con HTC y que el Windows Mobile todavía era peor de lo que me pareció en su momento!
Así y con todo, creo que HTC ha mejorado su calidad y acabados. Una clara muestra es el botón con sensor de movimiento que actua como un joystick (bravo!), su cámara de 5 Mb. con flash o el uso de materiales de alta calidad para la carcasa.
Pero sin duda la gran diferencia la marca el sistema operativo Android.
La comparación con el sistema de Microsoft no tiene ya sentido, y lo justo es realizar la comparativa directamente con el rey de la usabilidad, el número uno del “user interface”, el móvil que en realidad es un micro-ordenador, su alteza real del reino “mobile”: el Apple iPhone.
Y lo más sorprendente es que la combinación ‘HTC + Android’ sale muy bien parada del duelo, demostrando que es tan sencillo, intuitivo, veloz, práctico y estable como el de Cupertino, California.

Si bien Android no tiene detrás el universo mac, o sea, la capacidad de interactuar con la plataforma de software y hardware que tienes desde un iPhone, no es menos cierto que su SO abierto tiene (por definición) menos limitaciones y por tanto se le prevee un futuro de posibilidades tremendamente amplio.
En cuanto al presente, ya podemos encontrar algunas diferencias claras: Android, pese a su orientación 100% “open source”, ha aceptado incorporar Adobe Flash en su navegador. El UI (user interface) está estudiado al detalle e incluye novedades como multi-pantallas (como las que puedes tener en tu linux o mac de sobremesa por ejemplo).

Quién sabe si dentro de un tiempo me sorprendo a mí mismo confesándole a mi amado iPhone que estoy flirteando con Android por que me hace cosas que él no me hace!