Walt DisneyHace unos años me entrevisté para un trabajo en una empresa internacional afincada temporalmente en Valencia.
En realidad fueron 3 entrevistas: primero con un finlandés que era el responsable del área de internet y que iba a ser mi jefe directo, después con una holandesa que era la directora de Marketing y por último con un suizo-alemán de casi 2 metros, cabeza afeitada al cero y más de cien kilos en canal, que por entonces era el “general manager” de la empresa.

Esta tercera entrevista fue la más interesante de todas y sigue siendo la más interesante que he hecho hasta la fecha!
Imagínate que vienes a mí con un trabajo y te digo “That’s crap!” (en español de Salamanca: Eso es una mierda!), me dijo sin pestañear y rematando con un “Qué es lo que harías?”.
Intenté tirar por lo políticamente correcto: Pues pediría “feedback”… pero él se empeñaba en ponerse borde y ponerme a mí contra las cuerdas: “I don’t give feedback!”.
A parte de insultos varios, por mi cabeza pasó esta reflexión: “La madre que lo parió! Está claro. A este cabrón no le vale “the usual bullshit”… tengo que darle una respuesta medianamente inteligente, creativa y a ser posible YA!”

Sus ojos me atravesaban.
“Ok, no me queda otra… debo confesarme y explicarle mi proceso creativo y cruzar los dedos para que no piense que he perdido varias tuercas!”

Y así es como por primera y única vez hasta la fecha, le he explicado a alguien cómo hago cuando tengo un bloqueo creativo.
Recuerdo que tuve que ponerle un nombre para poder explicarlo mejor y me salió “Abstract Thinking”… contenido a parte, por lo menos sonaba la mar de creativo!
🙂

Conseguí el trabajo, así que pienso que debí convencerle con mi explicación en un inglés bastante oxidado por cierto.

Pero estoy seguro de que el éxito no estuvo en mi “Abstract Thinking”, si no en algo mucho más simple: el entrevistador quería saber si era un tipo capaz de saltar al Plan B cuando lo demás ha fallado, alguien que cierta habilidad para improvisar, ser resolutivo, enfocarse en el objetivo del proyecto dejando vanidades personales a un lado y cosas así.

Desde entonces me ha interesado mucho conocer los procesos que han ayudado a los grandes creativos a desarrollar sus proyectos. Entre ellos, uno de los más conocidos (y estudiados) es el de Walt Disney que fue sintetizado por Robert Dilts (afamado experto en PNL, Programación Neuro-Linguística).
Ayer cayó en mis manos un artículo sobre este famoso método creativo basado en 3 fases (soñadora, realista y crítica) y me ha parecido oportuno recordar la anécdota y compartir el enlace con vosotros:
http://misteridea.com/creando-ideas/el-metodo-creativo-de-disney/

Nota: muchas gracias a www.misteridea.com por el artículo!

Espero que os resulte de interés.